Nuestra historia
Durante muchos años fue la Confitería Seguí, reconocida por sus milhojas, cremas tostadas, merengues, huesos de santo, buñuelos de viento, tocinos de cielo, panellets, borrachos y las emblemáticas cocas de mollita.
Nuestra historia
Seguís es mucho más que una cafetería–bar: es un espacio donde la tradición y la creatividad encuentran un nuevo hogar. El local que hoy habitamos ya tenía una historia muy querida por toda Alicante. Durante décadas fue la recordada Confitería Seguí, famosa por sus milhojas, cremas tostadas, merengues, huesos de santo, buñuelos de viento, tocinos de cielo, panellets, borrachos y sus emblemáticas cocas de mollita. Una pastelería que marcó a generaciones y convirtió el apellido Seguí en sinónimo de calidad, dedicación y sabor.
Con esa herencia nace un nuevo capítulo: el sueño de María, quien proviene de una familia pastelera y es experta en gastronomía argentina. Ella lidera este proyecto acompañada por dos pilares fundamentales: Tomás, su hijo, con amplia experiencia en el sector de la restauración, y Candelaria, pastelera profesional que da vida a cada creación en el obrador de Seguís, respetando las recetas originales y cuidando minuciosamente cada ingrediente.
Así nace Seguís: un nombre que honra la historia y, al mismo tiempo, conecta con nuestra identidad argentina, donde “seguís” es también una invitación constante a continuar, explorar y crear.
En Seguís elaboramos todos nuestros platos desde cero, en nuestro propio obrador, con recetas de autor y una propuesta que fusiona tradición, innovación y carácter propio. Pero nuestra visión va más allá de la gastronomía: queremos que Seguís sea un espacio con identidad propia, un lugar que invita a quedarse.
Aquí puedes leer un libro de nuestra biblioteca,
compartir juegos de mesa,
disfrutar encuentros musicales,
participar en talleres de pastelería,
o simplemente encontrar un rincón acogedor donde desconectar.
Seguís honra el pasado sin quedarse en él. Toma lo mejor de la herencia y lo mezcla con la identidad, la pasión y la creatividad argentina. El resultado es un lugar auténtico, cálido y distinto, pensado para quienes disfrutan de sabores hechos con alma y experiencias que dejan huella.
Con esa herencia nace un nuevo capítulo: el sueño de María, quien proviene de una familia pastelera y es experta en gastronomía argentina. Ella lidera este proyecto acompañada por dos pilares fundamentales: Tomás, su hijo, con amplia experiencia en el sector de la restauración, y Candelaria, pastelera profesional que da vida a cada creación en el obrador de Seguís, respetando las recetas originales y cuidando minuciosamente cada ingrediente.
Así nace Seguís: un nombre que honra la historia y, al mismo tiempo, conecta con nuestra identidad argentina, donde “seguís” es también una invitación constante a continuar, explorar y crear.
En Seguís elaboramos todos nuestros platos desde cero, en nuestro propio obrador, con recetas de autor y una propuesta que fusiona tradición, innovación y carácter propio. Pero nuestra visión va más allá de la gastronomía: queremos que Seguís sea un espacio con identidad propia, un lugar que invita a quedarse.
Aquí puedes leer un libro de nuestra biblioteca,
compartir juegos de mesa,
disfrutar encuentros musicales,
participar en talleres de pastelería,
o simplemente encontrar un rincón acogedor donde desconectar.
Seguís honra el pasado sin quedarse en él. Toma lo mejor de la herencia y lo mezcla con la identidad, la pasión y la creatividad argentina. El resultado es un lugar auténtico, cálido y distinto, pensado para quienes disfrutan de sabores hechos con alma y experiencias que dejan huella.
